JPG y PNG. ¿Cuáles son sus diferencias y en que casos que formato usar?

JPG y PNG: una decisión silenciosa que define la velocidad y la calidad de tu web

Durante muchos años, elegir entre JPG y PNG fue casi un acto automático. Subíamos una imagen, la guardábamos en el formato “de siempre” y seguíamos adelante. Mientras la imagen se viera bien en pantalla, nadie se detenía a pensar si esa elección tenía consecuencias.

Con el tiempo —trabajando con fotografía, blogs personales, diseño web y sitios corporativos— queda claro que el formato de una imagen no es un detalle menor. Es una decisión silenciosa que se repite decenas o cientos de veces en un sitio web y que, acumulada, puede marcar la diferencia entre una web rápida y una lenta, entre un sitio que se siente sólido y otro que se percibe pesado, entre un proyecto que se mantiene visible en Google y otro que se va diluyendo.

JPG y PNG existen desde hace décadas. Ambos siguen vigentes. Y, paradójicamente, hoy importan más que nunca.

Cuando internet era lenta y cada imagen pesaba de verdad

Para entender por qué existen estos formatos hay que volver a los inicios de la web. En los años noventa, internet era lenta, el almacenamiento limitado y subir una imagen grande podía ser un problema real. No había fibra óptica, ni optimización automática, ni mucho menos CDN.

En ese contexto nace JPG (o JPEG), desarrollado por el Joint Photographic Experts Group. No fue creado pensando en diseño web ni en marketing digital, sino en una necesidad muy concreta: permitir que las fotografías digitales se almacenen y compartan ocupando el menor espacio posible.

JPG fue pensado para imágenes reales, con muchos colores, texturas y detalles. Para escenas capturadas por una cámara. No para logos, no para textos, no para ilustraciones.

JPG: el formato que permitió que la fotografía llegue a internet

La clave del JPG está en su forma de comprimir. Para reducir el peso del archivo, elimina información visual que el ojo humano suele no percibir fácilmente. Esa es su gran fortaleza y, al mismo tiempo, su límite.

Durante años, JPG se convirtió en el estándar de la web. Blogs, medios digitales, galerías de fotos y redes sociales se construyeron sobre este formato. Permitía publicar imágenes sin que la web se volviera lenta, algo fundamental cuando la velocidad era un lujo.

En martintoy.com, un blog fotográfico personal, el uso de JPG es casi total. Fotografías de viajes, cámaras, arquitectura y escenas cotidianas están publicadas en este formato no por costumbre, sino por criterio. Cuando se trabaja con muchas imágenes, JPG ofrece un equilibrio muy difícil de igualar entre calidad visual y peso del archivo.

El problema no es JPG. El problema aparece cuando se le exige hacer cosas para las que nunca fue creado.

PNG: cuando la web empezó a verse como diseño

Con el paso del tiempo, la web dejó de ser solo un espacio para mostrar contenido y empezó a convertirse en una experiencia visual. Aparecieron los logos, los iconos, los botones, las interfaces y la necesidad de construir identidad de marca.

Ahí entra PNG (Portable Network Graphics). A diferencia de JPG, PNG utiliza compresión sin pérdida. Esto significa que conserva toda la información visual original de la imagen. Nada se descarta. Nada se degrada.

Gracias a eso, PNG se volvió ideal para elementos donde la precisión importa: logos con fondo transparente, gráficos, ilustraciones, capturas de pantalla y piezas de diseño donde cada borde debe verse limpio.

En proyectos de Lumedia, por ejemplo, PNG es una herramienta clave para construir marcas visualmente consistentes. En ese contexto, sacrificar algo de peso a cambio de nitidez tiene sentido.

El error moderno: usar PNG para todo “porque se ve mejor”

Uno de los errores más comunes en sitios web actuales es asumir que PNG siempre es mejor porque “no pierde calidad”. En la práctica, esto suele generar el efecto contrario al esperado.

Una fotografía en PNG puede pesar varias veces más que la misma imagen en JPG, sin ofrecer una mejora visual real. El resultado es una web más pesada, especialmente en móviles, donde la velocidad de carga es crítica.

Este tipo de decisiones, repetidas una y otra vez, terminan afectando la experiencia del usuario y el rendimiento general del sitio. Y hoy eso no es solo un problema técnico: es un problema de visibilidad.

En auditorías que realizamos en Nettix, es frecuente encontrar sitios bien diseñados, con buen contenido, que no logran posicionar como deberían. No es el servidor. No es WordPress. Son pequeñas decisiones acumuladas, como el uso incorrecto del formato de imagen.

JPG y PNG no compiten, se complementan

Pensar en JPG y PNG como formatos rivales es un error. No cumplen la misma función. No fueron creados para los mismos escenarios.

JPG sigue siendo la mejor opción para fotografías destinadas a la web, especialmente cuando se busca velocidad y eficiencia. PNG sigue siendo insustituible para logos, gráficos y elementos visuales donde la nitidez y la transparencia son esenciales.

La diferencia no está en el formato, sino en entender el propósito de cada imagen.

Hoy, el formato de imagen también es parte de la infraestructura

Antes bastaba con que una imagen “se vea bien”. Hoy importa cómo afecta la velocidad del sitio, la experiencia móvil, los indicadores de rendimiento y, finalmente, el posicionamiento en Google.

Optimizar imágenes ya no es una tarea aislada de diseño. Es parte de la infraestructura del sitio web. Por eso, cuando un proyecto crece, no alcanza con subir imágenes bien intencionadas. Hace falta un entorno preparado: buen hosting, configuración adecuada, criterios claros y decisiones consistentes.

Una reflexión final

JPG y PNG son productos de su tiempo, pero siguen vigentes porque responden a necesidades distintas. El verdadero problema no es elegir uno u otro, sino no entender por qué existen.

Y en la web actual, entender esos detalles aparentemente pequeños es lo que separa a un sitio improvisado de uno construido con visión de largo plazo.

Conclusión

Si tu sitio web ha perdido velocidad o visibilidad sin una razón evidente, muchas veces la respuesta está en los detalles. En Nettix ayudamos a revisar esos cimientos técnicos que suelen pasarse por alto, y en Lumedia a traducirlos en una experiencia visual coherente. A veces, optimizar una imagen es el primer paso para optimizar toda la web.

Aun tienes dudas sobre que formato de archivo usar para guardar tus imágenes? Déjanos un comentario y veremos de ayudarte al respecto.

¿Donde o como comprimir mis imágenes en linea?

Si quieres comenzar a optimizar tus imágenes actuales no es necesario que abras tu Photoshop. En COMPRESSPNG y COMPRESSJPG puedes subir tu imagen y generar una copia muy reducida de tu imagen.

2 comentarios en “JPG y PNG. ¿Cuáles son sus diferencias y en que casos que formato usar?”

  1. Los pequeños detalles hacen las grandes cosas, dice un refrán por ahí. Como alguien que por mi trabajo tengo que usar esta tecnología durante mi enseñanza, agradezco las explicaciones, algunas de las cuales, desconocía por completo.

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